COMERCIO Y MARINA: Presentación Documentos

Fianza dada por el cónsul inglés en Barcelona para que doce marinos de Mahón pudieran regresar a su patria

Fecha: 1779, Junio, 24.

Referencia: AHPB, Escrivanies especials, Marina, Cosme RAURÉS, Manual de las escrituras otorgadas en esta escrivanía de Marina, 1779, f. 303r-306v.

Palabras clave: Comercio, Inglaterra, Mahón, Menorca.

Contenido: Guillermo Gregory, cónsul de su Majestad británica en Barcelona, presta caución (da garantía), y promete al ministro principal de la provincia de Marina de Barcelona que responderá de cualquier exceso o atentado que cometan Pere Oliver y sus once compañeros, naturales de Mahón, durante su navegación de regreso desde la capital catalana a la isla de Menorca. En la documentación adjunta se explicita que el comisario de Marina había consentido que Pedro Oliver y sus once compañeros compraran un barco sin cubierta en el puerto de Barcelona para hacer su viaje. Sin embargo, este consentimiento quedaba condicionado a la verificación de que no llevaran “armas ofencivas ni defencivas con que puedan insultar a las embarcaciones españolas de comercio”; como también que el cónsul inglés prestara obligación y fianza de responder de cualquier exceso o atentado que cometieran durante su navegación. Igualmente, se dice que el cónsul inglés había hecho las diligencias oportunas para devolver “los mahoneses que se hallan en Barcelona a su patria”.

Contexto: La isla de Menorca había caído bajo dominio británico en 1708, en el contexto de la Guerra de Sucesión, y este dominio había sido ratificado en el Tratado de Utrecht (1713). Durante el siglo XVIII, el puerto de Mahón se convirtió en una importante base naval británica en el Mediterráneo. Además, esta ciudad, erigida en capital de la isla frente a Ciudadela, se convirtió en un centro comercial y marítimo de primer orden. La influencia del dominio británico en Menorca, que se extendió hasta el regreso definitivo de la isla a la corona española en 1802, se hizo patente en muchos aspectos, como la lengua, la arquitectura y el urbanismo, el aumento demográfico, la expansión de la agricultura, el florecimiento de la burguesía o el desarrollo del comercio y la navegación.