ARTESANÍA E INDUSTRIA: Presentación Documentos

Planos del tren de limpieza construido en Lyon y adquirido por la Junta del Puerto de Barcelona

Fecha: 1877, Diciembre, 3.

Referencia: AHPB, 1.324/55: Josep FALP I ROBERT, Cuarta parte del protocolo de los instrumentos públicos, 1-X-1877 / 31-XII-1877, plànols entre f. 4.402 i 4.403.

Palabras clave: Draga, Industria, Lyon, Puerto.

Contenido: Tres planos que acompañan la escritura de contrata del tren de limpieza del Puerto de Barcelona, firmada por el presidente y el secretario de su Junta, por un lado, y Óscar Grenier Bredart, ingeniero constructor y representante de la casa Satre et Averly de Lyon, de la otra. El documento incluye las bases previas del concurso público de adquisición del tren de limpieza, al que se habían presentado cinco propuestas -una inglesa, otra alemana, una tercera belga y dos francesas-, así como, en especial, las condiciones técnicas de ejecución. El tren de limpieza, este ya de vapor y destinado a mantener o ampliar el calado del puerto, se componía de tres elementos básicos, que son precisamente los representados en los tres planos: la draga, que removía la tierra del fondo del mar; los gánguiles, que recogían el material extraído, y un remolcador, que llevaba los gánguiles a mar abierto, donde se depositaban los sedimentos. El plazo de entrega de estas embarcaciones se fijaba en un año y medio y el precio a pagar para su construcción era de 500.000 francos.

Contexto: Los protocolos barceloneses conservan, entre sus escrituras, una colección extraordinaria de planos y mapas, sobre todo a partir del siglo XVIII. Pero, además de parcelaciones, plantas de edificios o detalles de construcción, esta ingente colección de documentos gráficos incluye desde simples bocetos de maquinaria o croquis a planos muy detallados, como los relativos a fábricas o grandes obras de infraestructura. Concretamente, estos tres planos, coloreados y de dimensiones considerables, presentan la singularidad que permiten visualizar y estudiar con detalle unos elementos clave en la historia interna del puerto de Barcelona, una infraestructura con más de cinco siglos de trayectoria y vital en las relaciones económicas internacionales de la capital. De hecho, la adquisición de este tren de limpieza permitió la mayor transformación del puerto hasta la actualidad, mediante el trabajo de dragado, un trabajo discreto y poco lucido, pero imprescindible para ampliar su capacidad.