Fecha: 1499, Octubre, 30.
Referencia: AHPB, 239/59: Pere TRITER, Securitatum XI, 19-VIII-1499 / 10-VI-1500, f. 76v-77r.
Palabras clave:
Contenido: Los aseguradores, por un lado, y los arrendatarios de las rentas del arzobispado de Sassari, en la isla de Cerdeña, por el otro, aseguran la vida del reverendo Berenguer de Sos, arzobispo de Sassari, hasta el día de san Juan -fecha usual de pago de las rentas señoriales- del próximo año entrante de 1500, con la especificación de “morint dit archabisbe per malaltia naturalment o per mort casual dins lo dit temps”. Este seguro se hace como garantía de un anticipo o adelanto de las rentas del arzobispado que los arrendatarios habían hecho al arzobispo, consistente en 50 ducados de oro. Si el arzobispo muriera antes de esa fecha -lo que no ocurrió porque murió en 1502-, los aseguradores deberían pagar a los arrendatarios la cantidad que les correspondiera de dicho arrendamiento.
Contexto: En la primera mitad del siglo XV, Barcelona fue pionera en los contratos de seguros marítimos junto a sus rivales italianas, como Génova o Florencia. Y en el transcurso de los años estos contratos de seguros se extendieron a los transportes terrestres y también a las personas, como en este caso, en el que se asegura la vida de un miembro del alto clero como garantía del cobro de unas rentas señoriales por parte de sus arrendatarios. Berenguer de Sos pertenecía a una notable familia de comerciantes y políticos de la Barcelona del siglo XV. Durante la Guerra Civil catalana permaneció en el bando real y mantuvo una buena relación tanto con Juan II como con el príncipe Fernando el Católico, que lo nombró miembro de su consejo. En 1479, cuando era canónigo y decano de la sede de Barcelona, fue elegido diputado eclesiástico para el trienio siguiente y, como tal, es considerado presidente de la Generalitat de Cataluña. En 1481 fue elegido arzobispo de Sassari, que contaba con unas rentas bastante sustanciosas, y murió en 1502.