El estudio del sector de las finanzas, es decir, de la banca, los créditos, las inversiones o la deuda pública, está muy vinculado a los dos ejes temáticos anteriores -el comercio y la industria-, y ha ido adquiriendo mayor relieve de manera progresiva, de acuerdo con la propia evolución de la sociedad. Sin embargo, no hay que olvidar que, más allá de las fuentes de las instituciones propiamente económicas y empresariales, también la documentación autorizada por notario tiene un peso fundamental en su estudio, con una tipología documental igualmente rica, como los préstamos a corto o largo plazo, los documentos de cambio, los protestos, las procuras y, evidentemente, las actas de constitución de las entidades vinculadas a este sector.
En una ciudad como Barcelona, del todo abierta a los intercambios comerciales y marítimos en la época medieval y bien activa en el proceso de industrialización de la decimonovena centuria, son muy abundantes en los protocolos estos tipos de contratos en conexión con otros países. Por ejemplo, los documentos de cambio, que acompañaban y solemnizaban la letra de cambio -de carácter privado-, los seguros sobre las personas, los arrendamientos de rentas señoriales en otras naciones, las procuras o los poderes para gestionar la deuda internacional o la constitución de instituciones bancarias con participación extranjera.